
En el día a día, el cloro es un aliado indiscutible de la salud pública y la industria. Nos protege de enfermedades y es clave en la manufactura de productos esenciales. Sin embargo, en su estado gaseoso, la historia cambia: se convierte en una sustancia de altísimo riesgo que exige el máximo rigor técnico. Nuestra consultora, Melany Díaz, analiza en nuestro más reciente blog cómo la negligencia o el fallo en la gestión del gas cloro puede transformar un elemento vital en una amenaza severa para las comunidades y los ecosistemas, recordando casos históricos y recientes en Costa Rica.